jueves, 10 de noviembre de 2011

El Peso de la Convicción

Imaginemos que un par de equipos de nuestro fútbol se hartan de la AFA y se separan para organizarse por sí mismos en un nuevo organismo. Ahora, hagamos de cuenta que esa nueva entidad cobra mayor fuerza que la propia AFA y que sirve de inspiración para que países sudamericanos sigan sus pasos. Por último, nos queda fantasear con el nacimiento de una asociación Sudamericana que nuclee a aquellas que se animaron a pegar el portazo, y que forma parte de una federación mundial distinta.

Volvamos a la realidad. En el fútbol esto jamás sucederá. Pero no es el único lugar con dirigentes eternos que manejan el dinero a su gusto. Para el Powerlifting argentino esa utopía se volvió una realidad.

Leonardo Cavaglia tiene 35 años. Es de Pasco, vive en Ordoñez y entrena desde hace 16 años en Villa María bajo las barras de Oscar Soria.
Su especialidad en el levantamiento de pesas es Potencia, o más conocido como Powerlifting, que es la suma de sentadilla, fuerza en banco y despegue.
Es Campeón Argentino de manera ininterrumpida desde el 2000. Dos veces Campeón Sudamericano. Aun no pudo ir a un Mundial “por la burocracia de este gobierno”, dice. El año pasado iba a ir al de Atlanta pero el pasaporte le llegó una semana después del turno para la visa.
Pero lo más valioso que consiguió últimamente en el Powerlifting, no tiene que ver con los 385 kilos que cargó en sentadilla, los 250 en fuerza en banco o los 310 en despegue en el último Sudamericano.
Leonardo Cavaglia, junto a un amigo, lideró una rebelión “contra la AFA del Levantamiento de Potencia” que superó los límites de nuestro territorio.

Una gestión burocrática

Leonardo Cavaglia en plena acción
Leonardo, su amigo porteño Mauro Spinardi, (Campeón Mundial- “Él sí pudo ir a Atlanta el año pasado”), al igual que todo el que se dedicara al Powerlifting, formaban parte de la Federación Argentina de Levantamiento y Potencia (FALPO).
Año tras año sentían la conducción y las condiciones para los atletas se iban deteriorando.Tampoco se sentían representados. “Había gente que en mi vida vi competir”, arranca.
“No había ni lo mínimo como un torneo vistoso donde puedas sacarte una foto con un premio. Son pequeñeces pero uno viajaba miles de kilómetros y se encontraba con que los torneos zonales de Villa María eran mejor que un Nacional a nivel espectáculo. Los dirigentes no participaban de una reunión técnica oficial sudamericana desde el 2003. Siendo dirigentesestuvieron 7 años sin aparecer, nos quitaron prestigio. En los 90 éramos una potencia, lo que Argentina decía, se hacía. Hoy quedamos muy atrás”, repasa con bronca.
El manejo del dinero fue otra arista del problema. “No había códigos ni entre ellos, ni para el atleta. A nivel Córdoba se juntaba más dinero que a nivel nacional, lográbamos comprar discos, barras, y quedaba plata. Ellos nada. Cada competencia afuera, los argentinos éramos los únicos sin ropa identificatoria”.
Antes de pensar en irse, Leonardo intentó buscar un cambio desde adentro postulándose como presidente en el 2009. “Ellos se encargaron de que no entráramos y cada vez que se elegían comisiones directivas, la gente era la misma. Salía uno, entraba el otro y así siempre”.

Alianza Argentina de Powerlifting

La idea comenzó a gestarse en el 2009, cuando iniciaron contacto con las federaciones internacionalesWorld Powerlifting Congress (WPC) y Global Powelifting Alianza (GPA) a las cuales hoy pertenecen.
El punto de quiebre fue el Sudamericano del 2010 en Uruguay. “Nos sentimos tan solos que dijimos ´hasta acá llegamos´”.
Las mismas WPC y GPA fueron quienes guiaron a Leonardo y Mauro sobre como formar una nueva asociación.
Al poco tiempo, este año, nació la Alianza Argentina de Powerlifting y el 12 de febrero, en Leones, organizó el primero torneo.
No fue fácil sumar gente. “Empezamos con 20 atletas. Organizamos un Argentino y juntamos 90. Nos jugamos por hacer un Sudamericano y vinieron 70 de distintos países”.
Hoy son casi 100 federados. Superando ampliamente a la vieja FALPO y a una tercera que apareció.Muchos no se animaron a cambiar hasta ver como evolucionaba, y se van a sumar el año entrante. Otros recién la están conociendo. En 2012 esperan ser cerca de 200.
“Sobre todo queríamos sumar gente nueva, no “contaminada” con la antigua federación. La sorpresa fue encontrar muchos atletas que no sabíamos que existían. ¿Dónde estaban antes? No estaban, no se sentían representados”.

Mauro Spinardi y Cavaglia
Momento de trabajar

“Nuestro slogan es: Alianza Argentina de Powerlifting, hecha por atletas y para atletas.
Los dirigentes, estamos compitiendo. Sabemos lo que cada uno necesita y lo que nos ha faltado”.
Ya no había escusas, el momento de demostrar que de verdad se podía trabajar por la disciplina había llegado.
“Como Federación cobramos una cuota anual de 120 pesos. Con eso creamos una bolsa de atleta y hacemos que cada centavo que pagan, lo reciban materializado en algo.
En el Sudamericano nos hicimos cargo de los que no tenían donde dormir. Se brindó indumentaria, cosa que en 16 años que llevo nunca había recibido. Hicimos una máquina que se usa para sentadilla y vamos a comprar 2 más, al igual que barras y discos. El año que vienen hay competencia afuera, así que vamos a alquilar un colectivo para viajar todos juntos. El atleta va a sentir que está recibiendo algo. Además vamos a tener el mundial en casa”.

“Se nos fue de las manos”

Sabían que la situación en el resto de los países era parecida. En cada competencia internacional la charla era la misma. Pero nadie se animaba a dar el primer paso. O quizás nadie pensó que fuera posible.
“Cuando creamos la AAP empezamos a contarle a gente de otros países, buscando competencia internacional. En Sudamérica fuimos los primeros en decir ´basta´ y nunca imaginamos que se convertiría en algo tan masivo”.
Primero Colombia, después Ecuador y Uruguay. Hoy todos los países de Sudamérica tienen, por lo menos, dos federaciones.
En el Sudamericano que tuvo lugar en Villa María en Octubre se terminó de darle forma a esta revolución.
“Los mismos atletas me eligieron como presidente de la a la Alianza Sudamericana de Powerlifting que nos engloba a todos. Había gente de renombre, pero decidieron que si yo empecé esto, yo tenía que conducirlo”.

Villa María va a albergar el Mundial del próximo año. “Para muchos será la primera posibilidad en mucho tiempo de participar, por las limitaciones económicas que casi todos tienenpara viajar”.
El ejemplo más claro lo dio un atleta de 79 años, que en el Sudamericano batió su Record Mundial. “Me dijo que nunca había tenido dinero, y que había soñado un Mundial toda su vida, que iba a poder morir tranquilo. Ahí me di cuenta que todo esto valió la pena”.

1 comentario:

  1. miren muchachos lo q estan haciendo hacia falta desde hace mas de 15 años se perdieron muchos atletas d muy buena calidad como atletas y como personas por como se maneja la fede arg. asi q desde mi humilde postura pa frenchi y estoy orgulloso como arg de tener 2 tipos q cambiaron esto mauro y leo un abrazo soy pp clotti

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